On My Own
Mi Historia
Esto no es la historia de una empresa. Es la historia de un chico que sintió algo encenderse dentro de él la primera vez que vio una pantalla deslizarse, y nunca pudo olvidarlo.
"Solo soy un ser humano con el anhelo de aportar con mi visión de cómo usar la tecnología para el bien y la evolución de nuestra especie."
2013
El primer smartphone
Desde pequeño fui emprendedor. Mis padres me enseñaron a hacer las cosas por nosotros mismos, con nuestras manos, a nuestra manera.
A los 16 años una prima consiguió su primer smartphone y me lo prestaba para conectarme a Facebook. Tener una red social en el bolsillo me explotaba la cabeza. Pero lo que de verdad me dejó sin palabras no fue la app — fue un gesto de Android: ese panel de notificaciones que bajaba y subía con una fluidez asombrosa. Tan natural. Tan humano.
Me pregunté: ¿cómo puede algo digital sentirse tan vivo?
2015
Hola, computadora
A los 17 empecé a hacerme preguntas más grandes: ¿cómo funcionan las computadoras? ¿Por qué el ser humano intenta no sentirse solo? Mi mundo se expandía de una manera que aún no sabía explicar, pero sentía dentro de mí un fuego que se despertaba.
Empecé a ver videos en YouTube de cómo programar en C. No para aprender C como tal — sino para empezar a hablar con las máquinas. Después encontré Android Studio y me copié de tutoriales sin entender nada. No importaba. Se sentía bien.
Días después llevé al colegio mi primera app. En realidad no hacía nada: era una lista de la compra. La enseñé a mis compañeros. Ellos la miraron. Yo sonreí.
2017
La universidad y el diseño
A los 19 entré a estudiar ingeniería de software. En los cinco años y medio de carrera vi materias increíbles, pero hubo una que lo cambió todo: Diseño de Interacción y Experiencia de Usuario. De las cosas más importantes que he podido encontrar en mi vida.
Descubrí que hacer una app no era solo programar — era entender a las personas. Fue entonces cuando empecé a soñar con tener un Mac o un iPhone: no por el estatus, sino por el cuidado que Apple pone en cada detalle de sus interfaces. Quería hacer lo mismo.
2020
El jardín y el Mac
A los 21 tomé una decisión. Me fui a Estados Unidos a trabajar como jardinero para comprarme una Mac. Corté césped, planté árboles, cuidé jardines. Cada día que metía lo que ganaba en la hucha, tenía más fuerzas para seguir esforzándome.
El día que tuve el dinero recuerdo bien que llovía. Mi tía me llevó al Apple Store más cercano, y allí, por fin, conseguí el Mac que siempre había soñado.
Con esa ilusión empecé a trastear tanto en Logic Pro X como en Ionic. Era el inicio de mi camino hacia la libertad creativa.
2023
On My Own
Una noche soltando ideas, el nombre llegó solo: On My Own. Porque en este espacio todo se hace a nuestra manera.
Mi primer intento de app fue con Ionic, un framework híbrido que conocía por su parecido a Angular. Pero después de analizar su rendimiento no me convenció — necesitaba algo más nativo, algo que se sintiera real.
2024
Ionic, Flutter y la búsqueda del alma
Pasé un año aprendiendo Ionic. Luego otro año con Flutter. Ninguno terminó de convencerme. No era una cuestión técnica — era que esas apps no me hacían sentir nada. Eran mis primeros intentos de crear algo que me llegara al alma, que me hiciera sentir algo. Y seguía buscando.
2025
IA, Pocket Tools y el uxOS
Cansado de tener que dominar primero una tecnología antes de poder expresarme, y con el boom de la IA generativa, decidí emprender un camino nuevo y más emocionante: Xcode, Claude Code, Codex, Cursor. Aprendí sobre la marcha porque necesitaba expresarme ya mismo. Aunque aún no domino Swift, logré avanzar gracias a mis conocimientos como ingeniero. Solo, pero con paso firme.
Fue entonces cuando acuñé el término Pocket Tool: herramientas de bolsillo simples, amigables, que hacen una sola cosa muy bien. La primera me la pidió mi propio padre — una app para saber cuánto nos cuesta vivir.
De ahí nació algo más grande: uxOS. Un catálogo de Pocket Tools que interactúan entre sí. No un sistema operativo de hardware — un ecosistema humano centrado en la experiencia de las personas. Sin secuestrar la atención. Queremos brindar calma. Desde el amor.
2026
OMO
El nombre OMO lo aportó un diseñador del equipo con una visión impresionante del alcance que podríamos llegar a tener. Y aquí nos encontramos: presentando OMO y su primera Pocket Tool, OMONI.
No sé nada de marketing, nada de ventas. Pero mientras siga vivo, haré lo que esté en mi mano para que tú, miembro de la comunidad OMO, te sientas comprendido, amado, y sientas el detalle y el compromiso que hay detrás de cada herramienta que construimos. Esto apenas empieza.
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